Kepler writes his third law of planetary motion. He was teaching at the Landschaftsschule in Linz (1612 - 1630) and also continuing to be Court Mathematician.
He attempted to explain proportions and geometry in planetary motions by relating them to musical scales and intervals (an extension of what Pythagoras had described as the “harmony of the spheres”.) Kepler said each planet produces musical tones during its revolution about the sun, and the pitch of the tones varies with the angular velocities of those planets as measured from the sun. The Earth sings Mi, Fa, Mi. At very rare intervals all planets would sing in perfect concord. Kepler proposed that this may have happened only once in history, perhaps at the time of creation.
Yo sé que al igual que como expresa el username del blog, el mismo está muerto y nadie leerá lo que acontinuación dice:
La gente creé que soy una culera sin corazón y siempre importaba más el quién era mi pareja sentimental o si había regresado con mi ex antes que cualquier cosa que pasara por mi cabeza.
Y por ser una culera, creen que creo merecer todo y que no sé lo que es que algo me duela.
Pero sí lo sé.
No sé qué pasaba por su cabeza esa noche, o igual y sí. Pero no soy él y no puedo terminar de imaginarle sentado al borde de su cama reutilizando sus jeringuillas con la punta casi carbonizada por el encendedor dentro de sus venas. Puro placer momentáneo y dolor necesario, la primera persona que me ayudó a entender que el dolor es parte fundamental de saber si estamos o vivos y que es parte normal de la gran gama de sensaciones humanas. Él me dijo que el dolor es lo que nos da a entender de manera contundente qué es lo que no queremos y así lo eliminamos de nuestro existir.
Su problema fue que él mismo dejó de sentir dolor, en vez de darle respeto se enamoró hasta dejar de sentir en lo absoluto.
Quizá él había muerto de mucho tiempo atrás, junto con Alejandro, junto a su sobrina, junto a la primer cicatriz que inflingí en mi piel.
Pero eso sólo lo sabe él.
Lo que sí sé es que ya es un año de su desaparición corporal y que ,a propósito o accidental, él ya no está. Y mentiría si digo que no hay día en el que no piense en él, ya que trascendí pero nunca le olvidé y nunca cederé.
Quizá él sigue vivo, en los ojos café claro con azul que su madre le heredó. En los consejos que me dió y hoy día llevo en mi corazón.
Quizá nunca se fue en realidad, pero espero que un día vuelva a tocar mi puerta esperando un cigarrillo o una cerveza, hasta una copa de vino y con tatuajes nuevos para enseñarme.
Igual y sí soy una culera, pero al igual que aquellos que ponen mi nombre en sus lenguas a mis espaldas, sufro y he sufrido; pierdo y he perdido. Y en el dolor todos somos humanos, es lo que nos une ante las raíces de todo lo malo y como la maldad real vive en nosotros, nos separamos entre sí cuando dolemos y posteriormente desaparecemos. Por lo mismo necesitamos lidiar con nuestro dolor a solas y sin ningún sinodal que nos influencíe y tome ventaja de nuestra vulnerabilidad a su preferencia
Eso también me lo enseñó él y me rompe en mil pedazos no haberlo entendido hasta después de haberse ido.
Y esté dónde esté, le pienso, amo y extraño.
Quizá ya no me hace falta, pero su lugar quedará siempre resguardado en mi y en todos quienes le amamos profunda y sinceramente.
In 1912 Alfred
Wegener proposed a controversial theory about how the Earth’s land masses
formed. He said the great continents had once formed a single landmass, which
had broken up over time. The idea went against all conventional ideas, and was
roundly dismissed.
It took the
work of young cartographer Marie Tharp to prove him right.
In 1947, she
worked on a team that were running expeditions around the world, mapping the
ocean floors with echolocation. However, Marie wasn’t allowed on the missions because
women were seen as ‘bad luck’…
But the work
she did back at the university was invaluable. Converting endless data into
detailed profiles, she realised that the ocean floor isn’t a flat, featureless
plane, but a complex, varied landscape.
Most
importantly, she spotted a long, V-shaped valley in each of her profiles: a
rift valley that supported Wegener’s theory, formed by two land masses moving
apart, splitting the ocean floor in two.
But even with
this evidence, Tharp’s ideas were dismissed as ‘girl talk’.
She then
realised that her profiles tied in with worldwide earthquake maps being
developed by a colleague.
The mounting
evidence started to convince some sceptics, but not all. Renowned explorer
Jacques Cousteau was so unconvinced that he sent an expedition to film the
ocean floor and clear things up once and for all. What did his footage show?
Exactly what Tharp had predicted.
Tharp’s
steadfast determination had paved the way for Wegener’s continental drift
theory to gain traction. As the tide of opposition waned, it gave birth
to our modern understanding of plate tectonics and secured Tharp’s
position as one of the most outstanding cartographers of the 20th century.
A la gente le encanta hablar. El sonido de la propia voz puede ser la adicción más deliciosa para un gran número de personas.
Hablar con sentido. Hablar por tener un mensaje. Hablar para transformar. Hablar para ser famoso. Hablar para herir. Hablar para destruir. Hablar por tenerle demasiado miedo al silencio. Hablar por hablar.
Hablar sin embargo siempre es meterte en problemas. Hablas y no mides el tono, no mides el contexto, no mides el mensaje.
Hablar es una suma que da 0.
Hablar es romper el status quo. Hablar es ganar convencer, levantar o querer. Hablar es herir, matar o sentenciar.
El recuerdo de tu voz diciendo las palabras equivocadas es el recuerdo que tú y quién las recibe va a llevar toda su vida. El sonido de tu voz destruyendo una ilusión, va a generar un rencor malsano e infeccioso que va a durar toda la vida. El sonido de tu voz, al hablar de forma imprudente le va a romper el corazón a alguien.
Hablar sabiendo lo que se dice y con las palabras exactas es el sueño de todos.
Hablar lo mínimo y necesario, es el sueño de pocos.
Y callar, es la promesa imposible que ninguno puede cumplir.
“Callar, callar la gran aspiración que nadie cumple ni aún después de muerto y sin embargo se nos aconseja y se nos insta a ello en los momentos más graves. “Calla, calla y no digas nada, ni siquiera para salvarte. Guarda la lengua, escóndela, trágala aunque te ahogue, como si te la hubiera comido el gato. Calla, y entonces, sálvate”.
Puede que nunca leas esto, puede que yo te haga leerlo en algún momento, no me importa, solo quería escribirte algo Yare. :P
Seguramente no será ni largo, ni profundo, pero es lo que siento.
Y es que mis pupilas se expanden cada que te veo, cada que te pienso, por ti, oh gran mujer, que haces que la oxitocina invada mi cerebro, infecte mi cuerpo y me eleve hasta el cielo.
Leas esto hoy, mañana, el próximo año, dentro de diez, o incluso en cincuenta, quiero que sepas que cada día te amo más, y que nunca lo dejaré de hacer. Mi corazón, todo mi cuerpo y alma, es y será, siempre tuyo.